#Reforma13 – Reforma del sistema electoral del Congreso de los Diputados

El actual sistema de elección del Congreso de los Diputados es considerado por muchos como injusto. Ante todo, hay que reconocer que no existe ningún sistema de representación parlamentaria que sea justo. Cualquier sistema tiene sus carencias y en ningún caso hay un sistema que todos consideren justo, ya que el propio sistema de elección condiciona los resultados. Precisamente por ello, los partidos que no están de acuerdo con el sistema actual hacen propuestas muy dispares, que en cada caso se adaptan al interés concreto de cada partido. Los dos extremos que se barajan como propuestas, aunque nadie las haya planteado aún con claridad, serían el de una circunscripción única que abarcase toda España, y en el extremo opuesto, los que proponen crear circunscripciones de distrito en las que solo se elija un candidato por distrito. Ambas tienen un gran inconveniente y a la vez una gran ventaja.

A Circunscripción única

La circunscripción única significaría que sólo se presentaría una lista por partido a nivel nacional, con el número de candidatos equivalente a los escaños que tenga el Congreso de los Diputados. Este sistema llevaría a un resultado muy representativo a nivel nacional, ya que no habría “votos perdidos”.  La circunscripción única favorecería a las formaciones políticas que obtienen un considerable número de votos en toda España, pero cuyos votos están muy repartidos en toda la geografía. Hoy en día, estas formaciones  no obtienen apenas escaños, a pesar de tener muchos votos a nivel nacional, ya que las provincias equivalen básicamente a las circunscripciones electorales y en algunas se reparten muy pocos escaños. Este es el caso de Izquierda Unida, Unión Progreso y Democracia, Equo y otras formaciones que no tienen concentrados sus votos en provincias concretas.

La enorme desventaja de la circunscripción única es que desvincula completamente al representante del representado, puesto que pueden ser elegidos todos los candidatos de una provincia en una lista y pueden quedar sin representación otras provincias (en concreto las pequeñas). Este problema se agudiza al aplicar el sistema de listas abiertas. Este sistema sería injusto porque favorecería muchísimo a los candidatos de provincias con mucha población dado que los ciudadanos tienden a votar a alguien que sea “de su zona”.

B Circunscripción de distrito

Este sistema es el opuesto a la circunscripción de distrito, en la que se definiría como circunscripción electoral un distrito (de por ejemplo 100’000 habitantes) y en esa circunscripción solo se elegiría un diputado. Este método es el que se aplica en Gran Bretaña y Estados Unidos. Tiene una enorme ventaja, que es que cada ciudadano sabe quién es “su diputado” y cada diputado sabe quiénes son “sus electores”. De este modo se crea un vínculo mucho más directo entre el representante y el representado y se garantiza, que haya diputados de todas las zonas de España.

La circunscripción de distrito tiene dos grandes problemas. En primer lugar, este sistema fomenta el bipartidismo (prueba de ello son Gran Bretaña y Estados Unidos) porque sólo obtienen escaños los partidos que ganen en los distritos (the winner takes it all). Esto significa que en la práctica en España solo el PP y el PSOE tendrían escaños, salvo algunos partidos nacionalistas en algún distrito en concreto. Otros partidos que pueden llegar a representar al 10 o el 20% de la población podrían quedar sin escaños, lo cual sería malo para la democracia y la aceptación por parte de los ciudadanos. La otra gran desventaja del sistema de circunscripción de distrito es que la propia configuración del distrito condicionaría el resultado de la elección. Como las cifras de población varían, se tendrían que redefinir antes de cada elección los distritos y, según a qué distrito se le atribuye un pueblo o una ciudad, se puede influenciar en que esos votos lleven a una victoria electoral o sean votos perdidos.

C Sistema D’Hondt

El segundo gran problema que tiene el sistema actual es que en las circunscripciones electorales que aplica el sistema D’Hondt. Este sistema favorece considerablemente a los partidos grandes por cuestiones matemáticas a la hora de repartir los escaños restantes ya que el divisor que se aplica es siempre el siguiente número entero. Es imposible explicar este problema aquí, pero te dejamos el link a la explicación en Wikipedia y también el link al método Sainte-Laguë, que consideramos más justo, ya que los resultados (en escaños) se aproximan más al resultado en votos.

Para aprovechar las ventajas de cada sistema y evitar en la medida de lo posible sus desventajas, hemos elaborado la siguiente propuesta de compromiso.

Propuesta:

El Congreso de los Diputados será elegido en circunscripciones electorales provinciales mediante listas abiertas y aplicando el método Sainte-Laguë. Finalizado el recuento provincial se asignarán los Escaños Provinciales según lo expuesto en el apartado Listas Abiertas. Aparte se calculará a nivel nacional el número de escaños que hubieran correspondido a cada formación y aquellas que no hayan obtenido el número adecuado proporcionalmente de escaños en las provincias obtendrán los correspondientes Escaños Compensatorios.

1 Escaños Provinciales

Cada provincia tendrá el número de escaños que corresponda al número entero que resulte de la división del número de habitantes por 100’000, quedando garantizado un escaño para aquellas provincias o ciudades autónomas que no alcancen 100’000 habitantes.

Los escaños se repartirán según los resultados que obtengan las listas en la Elecciones Generales aplicando el modelo de Listas abiertas y calculándolo según el método Sainte-Laguë.

2 Escaños Compensatorios

Todas las listas que se presenten en una circunscripción electoral comunicarán a la hora de entregar la candidatura, con qu’e listas de otras circunscripciones desean formar una Lista Nacional. Se calculará la suma de votos de la Lista Nacional sumando los resultados provinciales de las listas que la compongan. De este modo serán Lista Nacional todas las listas del PP o del PSOE que se presenten en las diferentes provincias pero también aquellas listas de partidos que solo se presenten en ciertas provincias y pacten una Lista Nacional con otras listas que se presenten en otras provincias.

Una vez sumados los votos de cada Lista Nacional se calculará el número de escaños que le hubiera correspondido en una Circunscripción Única (España=1 circunscripción, porcentaje de votos=porcentaje de escaños). Ahora se compara este número con la suma de Escaños Provinciales que haya recibido la Lista Nacional. Si el número de Escaños Provinciales es inferior, se le concederán a esa Lista Nacional tantos Escaños Compensatorios como sean necesarios para llegar a una representación proporcional.

Los Escaños Compensatorios serán otorgados a aquel candidato de las listas que conforman la Lista Nacional que más cerca hubiera estado, por porcentaje, de obtener un Escaño Provincial.

Repercusión:

A través de las Circunscripciones Electorales Provinciales se mantiene una cercanía entre los representantes y los representados, manteniendo la estructura de cercanía que genera la vertebración del Estado en unidades provinciales. Mediante la aplicación del método Sainte-Laguë se garantiza una mayor representatividad del reparto de los escaños. Aplicando el método de Listas Abiertas se mejora la posibilidad de los ciudadanos de elegir directamente a quienes más oportuno consideren y a la vez se fomenta la vinculación entre los candidatos y los electores. Gracias a las Listas Nacionales, todos los partidos podrán participar en el reparto de los Escaños Compensatorios. Los Escaños Compensatorios garantizan la proporcionalidad entre votos recibidos y escaños obtenidos.

¿Cómo implementar la propuesta?

Para llevar a cabo estas modificaciones no hace falta cambiar mucho, ya que la propia constitución del 78 exige que la elección atienda a criterios de representación proporcional (art. 68.3). Por el tema de los Escaños Compensatorios sería necesario modificar los apartados 1, 2 y 3 del artículo 68 y por supuesto la Propia Ley Electoral (LOREG) de 1985. Esto no parece ser nada problemático, ya que el Parlamento Español no tuvo ni el más mínimo reparo en reformar esa Ley Orgánica en enero de 2011 con el fin de limitar los derechos democráticos de los españoles residentes en el exterior. Si es posible empeorar una Ley con consenso casi unánime de las Cámaras, debería de ser también posible mejorarla por consenso.

pdficon_largeConstitución Española según Reforma13

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