#Reforma13 – Democracia Directa

La vida política española carece de elementos participativos que hagan al ciudadano sentirse responsable y cómplice de la gestión de lo público. En una época de crisis como la actual es cuando más se agudiza esta falta de vinculación entre los ciudadanos y quienes dirigen el país. La Constitución de 1978 prevé la participación directa de los ciudadanos en los asuntos públicos, pero, lamentablemente, este mandato constitucional no ha sido desarrollado y hoy los derechos democráticos de los españoles se limitan a elegir un parlamento cada cuatro años . Los elementos actuales de iniciativas y referendos son una farsa por faltarles el carácter vinculante.

Propuesta:

Para implementar un modelo de democracia directa son necesarios dos elementos: la Iniciativa Popular y el Referendum. Ambos instrumentos deben de llevar a una Votación Popular vinculante. (Hoy en día en España se usa el termino de Referéndum como sinónimo de Votación Popular y ni éste es vinculante Art. 92. La Iniciativa Popular, como se contempla hoy en España, es un mero derecho de propuesta que no tiene ni el más mínimo valor, ya que el parlamento puede rechazar su tramitación e incluso en el caso de que se tramite, es el parlamento el que decide sobre la misma y tiene la posibilidad de modificarla)

Iniciativa Popular

La Iniciativa Popular es la posibilidad que tienen los ciudadanos de proponer una modificación de la Constitución o de introducir de una nueva ley  o modificar parcial- o totalmente una ley existente.

Iniciativa Popular Constitucional

Para una reforma parcial de la Constitución mediante Iniciativa Popular Constitucional re requiere una propuesta escrita avalada por un número de firmas equivalente al 2% del censo electoral de la últimas Elecciones Generales (hoy aprox. 700’000). Estas firmas han de ser recogidas en el plazo de 12 meses a partir de publicación del texto de la iniciativa. Quedan excluidas las modificaciones del catálogo de derechos humanos fundamentales. La propuesta de modificación es cerrada y no puede ser modificada, si bien el Parlamento tiene el derecho de formular una Contrapropuesta que se votará el mismo Domingo de Votación.

Iniciativa Popular Legislativa

Con el aval de un número de firmas equivalente al 1% del censo electoral de las últimas Elecciones Generales (hoy aprox. 350’000) los ciudadanos pueden solicitar que se someta a Votación Popular una propuesta para modificar, eliminar o introducir una ley. Lo que finalmente se somete a votación popular puede ser:

1) un texto articulado para una nueva ley o la modificación de una ley vigente (Iniciativa Popular Legislativa Articulada)

2) un mandato legislativo sobre un tema concreto (Iniciativa Popular Legislativa de Mandato). En este último caso el parlamento recibe un plazo vinculante de un año durante el cual debe concretar una ley. Ambas formas de Iniciativa Popular Legislativa existirán análogamente a nivel autonómico y municipal.

Referéndum

Mediante Referéndum, el pueblo se puede oponer a una propuesta de ley elaborada por el parlamento que considere inoportuna, revocando puntualmente de ese modo el mandato de representación que en su día otorgó al parlamento. Tras la publicación de cualquier ley elaborada por el Parlamento, ésta entra en vigor un plazo de 3 meses, durante el cual los ciudadanos pueden recoger firmas en contra de la ley en cuestión. De recogerse el número de firmas equivalente al 0.5% del censo electoral de las últimas Elecciones Generales (aprox. 175.000 a día de hoy) se llevará a cabo una Votación Popular (Referéndum Facultativo). El Referéndum existirá análogamente a nivel autonómico y municipal. Para los tratados y acuerdos internacionales que afecten a derechos fundamentales, la integridad territorial del estado o sea de carácter político o militar, no se requiere la recogida de firmas y se llevará siempre a cabo una Votación Popular antes de la ratificación del tratado o acuerdo (Referéndum Obligatorio)

Votación Popular

Para que tengan sentido los instrumentos de la Iniciativa Popular y el Referéndum, estos tienen que abocar en una Votación Popular, cuyo resultado sea vinculante. Para la aprobación de una Iniciativa Popular se requiere que ésta obtenga en la Votación Popular el 50% más 1 de los votos válidos emitidos a nivel nacional y a la vez el voto mayoritario de las Comunidades y Ciudades Autónomas. Como voto de las Comunidades y Ciudades Autónomas se computará el resultado de la misma Votación Popular en la Comunidad o Ciudad Autónoma. El voto de las Ciudades Autónomas computa como 1/2 voto cada una. Concretamente, si el 50% más 1 del pueblo de una Comunidad Autónoma aprueba una Iniciativa Popular se considerará como un voto autonómico a favor.
La ley contra la que a través de un Referéndum se haya solicitado una Votación Popular no entrará en vigor si la mayoría de los votantes la rechaza. La mayoría necesaria consiste en el 50% más 1 de los votos emitidos a nivel nacional sin considerarse por separado los resultados individuales de las CC.AA.
Para simplificar el sistema de democracia directa consideramos oportuno reservar el segundo domingo de cada trimestre para la celebración de todo tipo de Votaciones Populares, es decir aquellas a nivel estatal, autonómico y municipal (“Domingo de Votación”). La votación popular sobre una Iniciativa Popular Legislativa ha de ser convocada para uno de los tres Domingos de Votación siguientes a la validación de las firmas, mientras que la votación popular sobre una Iniciativa Popular Constitucional ha de ser convocada para uno de los seis Domingos de Votación siguientes a la validación de las firmas. La votación popular sobre un Referéndum deberá de ser llevada a cabo en uno de los siguientes dos Domingos de Votación posteriores a la acreditación de las firmas por los censos electorales.

Repercusión:

Las Iniciativas Populares son herramientas de participación ciudadana con las que puntualmente los ciudadanos retoman el poder legislativo que le delegó al parlamento para iniciar ellos mismos el proceso legislativo o de cambio constitucional. A través del Referéndum el pueblo puede intervenir en un caso concreto para “corregir” el mandato de representación que en su día otorgó al parlamento. Esto conlleva políticas consensuadas y sostenibles a largo plazo que no dan bandazos dependiendo del partido político de turno que forme el Gobierno. Una de las consecuencias más llamativas de nuestra propuesta es sin duda el consenso político. En una democracia directa, partiendo desde posiciones extremas, casi siempre se llega a un compromiso que todos pueden aceptar a regañadientes pero parcialmente triunfantes. Así se consigue evitar que el pueblo se vea animado a intervenir mediante Referéndum. El mejor Referéndum es el que nunca se tiene que llevar a cabo.

¿Cómo implementar la propuesta?

Si bien la propia Constitución contempla en su art. 23 la participación directa de los ciudadanos en los asuntos públicos, este mandato constitucional nunca ha sido desarrollado ni llevado a cabo. Partiendo de la base constitucional actual proponemos que se elabore la pertinente ley orgánica en ese sentido y se modifiquen los siguientes artículos de la Constitución: art. 1.2, 6, 10.2, 29, 62, 66.2, 77, 81, 87, 90, 92, 94, 140.4, 147, 167, 168.3.

pdficon_largeConstitución Española según Reforma13

+ info: #Reforma13 > DEMOCRACIA DIRECTA

#Reforma13 es una propuesta de los abogados suizos de origen español Daniel Ordás y Juan Cortizo para la reforma de la Constitución Española.
Los temas básicos son:
– democracia directa
– listas abiertas
– reforma del Senado
– reforma del sistema electoral del Congreso de los Diputados
– políticos milicianos
– elección popular del gobierno
Síguenos en twitter: @danielordas_es @juancortizo #reforma13

Presentadora: Ester Flubacher
Ponentes: Daniel Ordas y Juan Cortizo
Camara 1: Judit Mendez
Realizacion, Postpo y Camara 2: Luis Morales
Una Produccion de T-Ves.TV by Referencias.TV
(CC BY 3.0) : Referencias.TV – Zürich 21 de abril de 2013

+Toda la info: www.Reforma13.es

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